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Galería Oscar Colón

 

Don Oscar Colón Delgado

 

Por Pedro L. Ríos

 

 

Es una devoción casi religiosa el caminar todas las mañanas como parte de mi batalla contra la vejez.  En mi caminata siempre pasaba frente a la casa de medio balcón con su marquesina pintada de verde y blanco donde un tiempo atrás siempre exponían en su pared nuestra bandera puertorriqueña.  Era una mañana de nubes oscuras, de esas que parecen que van a derramar lágrimas.  Una mañana que llenó mi corazón de tristeza al ver como una máquina gigantesca derribaba las paredes de la casa que siempre pensaba iba a ser un museo para honrar la memoria del que fue nuestro máximo exponente en el arte de la pintura, el insigne artista hatillano Don Oscar Colón Delgado.  Otros pensaron que era más provechoso cuadrar su estacionamiento que preservar ese monumento. Pero como dice un viejo refrán: “La ignorancia es temporera, la estupidez es para siempre.”   Para conocimiento de aquellos que de una forma u otra ignoraron la importancia de tan ilustre y humilde caballero les voy a narrar algunos datos sobresalientes.

Don Oscar Colón Delgado nació un día 24 de febrero de 1889 en un barrio del pueblo de Hatillo.  Sus padres fueron el Sr. Ramón Colón Castro y la Sra. Emilia Delgado Echevarría.  Estuvo siempre acompañado por su abnegada esposa Doña Carmen Malaret.  Aunque Don Oscar era un hombre pequeño de estatura su grandeza no se mide en pies, su grandeza estaba en su amor a la patria, su arte y su humildad.  Era un jíbaro castao.  Cuando joven fue socialista, luego independentista radical, siempre leal a su ideal.  Nuestra bandera puertorriqueña nunca dejó de ondear en su hogar.  Comenzó a pintar a la tierna edad de doce años.

Hizo su instrucción primaria en el pueblo de Arecibo.  Comenzó muy joven  a trabajar en la oficina del telégrafo como mensajero, luego fue telegrafista  hasta llegar a ser secretario del juzgado de paz en Arecibo.  En 1938 fundó la academia de arte de dicho pueblo donde fue maestro.  Hizo lo mismo en Caguas, Utuado y Hatillo.  Fue profesor de pintura en Mayagüez.

Dominaba las diferentes facetas del arte.  Por esa razón siempre se destacó en todos los géneros de la pintura; el religioso, costumbrista, histórico, el paisaje etc.  Se destacaba al oleo y la acuarela pero dominaba todos los procedimientos. Don Oscar ha sido calificado como una digna e individual prolongación del pincel del reconocido internacionalmente pintor puertorriqueño, Francisco Oller (1833).

Me indicó el artista hatillano Norberto Ruiz que la única diferencia que él ve es que Oller tuvo el privilegio de estudiar cuando joven en España y Francia con los grandes maestros del arte y aprendió diferentes técnicas para dominar los colores y Don Oscar fue autodicta.  Los libros de arte y la naturaleza fueron sus maestros. 

En una ocasión fue visitado por Don Luis Muñoz Rivera, comisionado de Puerto Rico en Washington, y sus obras le causaron una gran impresión.   Hasta le prometió enviarlo a Italia a estudiar pintura, pero no  pasó de ahí, se quedó en una promesa de un político.

Sus obras están dispersadas por diferentes lugares en Puerto Rico y el exterior.  Tenemos conocimiento de algunas por ejemplo en: La Iglesia Católica de Hatillo, la Catedral de San Germán, Museo de Ponce y la colección de Seguros Múltiples.  En la oficina del gobierno en Hatillo se conservan varios retratos de figuras políticas y culturales.  Otras en manos de coleccionistas privados

Algunas de sus obras de mayor envergadura son: Honor a Placido, El Viejo Pancho, El Lavador de pisos, Cocos de Agua, Viejo Mendigo, Varando el Bote, Rincón de la patria, Paisanaje con bohío y las de mayo reconocimiento para la cual posó su hijo Rafael, “La Canasta Vacía”, (1931) y el Jíbaro Negro, (1941).

Don Oscar fallece el 23 de julio de 1968.  Citando al artista arecibeño Roland Borges Soto: __ “El aun vive en su arte, que es un legado de inspiración para todos y  no debemos olvidar a quien sin maestros fue maestro de maestros”.  Que descanse en paz Don Oscar Colón Delgado.

  

                                                                    

 

Referencias: Entrevistas e información internet.

                                  Parte de las Obras del maestro Oscar Colón Delgado

 

        

 

 

           

 

 

 

     

 

 

 

     

 

   

 

 

   

 

 

       

 

 

                            

    René Marquéz                                                                                         Arturo Somohano

 

                             

                                           El Jíbaro Negro

    

 

   Antigua residencia del maestro Don Oscar Colón Delgado, recientemente

   demolida para estacionamiento de supermercado.

 

                       

 

 

 

 

 

 


Galería Oscar Colón Delgado se enorgullece en

presentar a su invitado Norberto Ruiz Nieves

 

 

Norberto Ruiz Nieves

 

 

 

 


Hatillo siempre se ha distinguido por ser un pueblo muy fértil en el arte de la pintura.  Desde nuestro máximo exponente Don Oscar Colón Delgado, en el siglo pasado,  hasta la gran cosecha de talentosos artistas exponiendo su arte hoy día.  Entre este manjar se encuentra Norberto Ruiz Nieves, natural del Bo. Naranjito de Hatillo.  Fueron sus padres, Don Alejandro Ruiz Pérez y Doña Carmen Nieves Morales.  Siendo su madre la que inconscientemente lo indujera  al arte de la pintura.  Cuenta Norberto que cuando niño se inspiró en una paloma que su madre bordaba. 

 

Norberto Ruiz es el hijo menor de dos que tuvo el matrimonio.  Él a su vez es padre de dos hembras, un varón y amantísimo abuelo de la niña Camila Maldonado Ruiz.  Graduado de la Escuela de Artes Plásticas del Instituto de Cultura Puertorriqueña en San Juan, Puerto Rico.  Su medio preferido de expresión es el óleo, aunque domina el dibujo, acrílico, acuarelas y pastel de aceite.

 

Norberto ha dedicado toda su vida a pintar e impartir sus conocimientos en el Departamento de Educación  como maestro de artes visuales en el pueblo de Hatillo.   Ha expuesto sus obras en diferentes pueblos de Puerto Rico.  Se ha destacado como pintor en semillas y maderas (artesanía fina).  Estas han llegado hasta otros países.  Entre sus muchas  obras se encuentran: “Mamá Moncha”, ganadora del primer lugar en el certamen del Instituto de Cultura Puertorriqueño,  “Crucifixión en el Río”, segundo lugar en el certamen de la Universidad Interamericana,  “El adiós de un Pescador”,  “Sardinera” y  “Rojo Hilo” entre otras.  Actualmente Norberto Ruiz Nieves es un maestro retirado que se dedica a su pasión…la pintura.

 

 


 

 

 

                 

 

 

       

 

 

 

               

 

 

           

 

 

           

 

 

           

 

 

                  

 

 

          

 

 

 

 


 

 

 

 

Yo soy un pobre yaucano que vino de Yauco aquí y a mi niño le traigo un gallo quiquiriquí...  Así escribió Amaury Veray en su famoso villancico.  Bien podemos relacionar el villancico con nuestro aludido en este corto recuento, Felipe Muñiz Bonilla “El maestro”.  Entregó su gallo quiquiriquí y prosiguió su camino hasta el pueblo de Hatillo donde desde sus comienzos plantó bandera.

Don Felipito y Doña Judith engendraron en su tercer intento al polifacético, Felipe Muñiz Bonilla.  Entre su vasto conocimiento está el hecho de que se destaca como buen carpintero, ebanista, cocinero, calígrafo, escultor y artesano.   Fue profesor de arte y de artes industriales en las escuelas del Bo. Pajuil y Bayaney por espacio de veintisiete años.  Como dato curioso fue Felipe el artista a cargo de modificar y diseñar el escudo del pueblo de Hatillo.  La versión del escudo que se encuentra en el Teatro Municipal José Antonio Monrouzeau fue construida por Felipe en madera y un producto llamado “bondo”.   El uso de estos materiales se destacan en los trabajos de su reciente exposición dedicada al pueblo de Hatillo.

Nuestra página Hatillo Tradicional se enorgullece en presentar “65 La Exposición” por “El Maestro” Felipe Muñiz Bonilla.